UN CORAZÓN AGRADECIDO
LUCAS 17:11-19 El médico Lucas nos narra en su evangelio un acontecimiento en el que Jesús sanó a diez leprosos que solicitaron su misericordia, todos fueron sanados, pero solamente uno, un samaritano (extranjero) se regresó para dar gracias y GLORIFICABA A DIOS A GRAN VOZ, el Señor Jesucristo se maravilló y comentó: si fueron diez los sanados, ¿dónde están los nueve?, solo éste extranjero volvió para dar gloria a Dios.
Este acto de ingratitud se sigue repitiendo día tras día, el ser humano es muy dado a olvidarse de AGRADECER, muchos cristianos se dedican a quejarse delante de Dios, a reclamarle y pedir todo el tiempo, éste es el cristiano al que le cuesta glorificar a Dios, necesita que alguien lo motive para hacerlo, alguien que le dé cuerda.
No debe ser así porque aquel que ha experimentado solamente LA SALVACIÓN por gracia, el perdón de sus pecados y el acceso a Dios a través de la demostración de amor en la cruz del calvario, aunque no recibiera más beneficios, éste es un motivo suficiente para vivir agradecidos, felices, y glorificarle a Voz en cuello como aquel samaritano; pero hay muchas razones más para estar agradecidos, son muchos los beneficios que recibimos a diario, porque DE SU PLENITUD TOMAMOS TODOS, Y GRACIA SOBRE GRACIA (Sn. Jn. 1:16).
Oh! Ojalá todos fuéramos más agradecidos y menos desleales con nuestro Dios, sin olvidar ninguno de sus beneficios, seguramente en nuestras congregaciones en cada culto, todos explotaríamos en acciones de gracias y palabras de exaltación que glorifiquen a voz en cuello aquel que LO ENTREGO TODO por nosotros, a Jesucristo nuestro Gran Dios y Salvador.
Escrito por:
Luz Marina de Velandia (auxiliar distrito 2)











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